"Bienvenido al mundo mágico de Macondo"Proveniente de la bahía mas linda de América, la ciudad de Santa Marta; un tren pintado con mariposas amarillas, con ilustres pasajeros y guiado por el olor de la guayaba, atravesó espaciosas plantaciones de banano rumbo a Aracataca, la cuna del Nóbel colombiano Gabriel García Márquez.
"Miren a toda esa gente y después dicen que uno fue el que se inventó a Macondo", fueron las palabras de García Márquez al contemplar desde un vagón del tren, los festejos y preparativos con que sus coterráneos le daba la bienvenida.
El tren volvió a Aracataca y con él, el hijo más ilustre que haya podido dar éste pueblo de calles polvorientas y calor impetuoso.
