Durante el mes de abril de 2013 el Instituto de Recreación y Deporte IDRD realizará caminatas y jornadas de avistamiento de aves en varios escenarios naturales de la ciudad. Entre ellos, el Observatorio Regional de Aves del Parque de la Florida y las Aulas Ambientales Entre Nubes y Mirador de los Nevados.
Las Caminatas Recreo Ecológicas son recorridos didácticos con el fin de promover la actividad física y el cuidado del ambiente. Para participar se requiere llenar un formulario en la página web de la entidad.
Esta es la programación:
Caminata avistamiento de aves Parque la Florida.
Fecha: 7, 14, 21 y 28 de abril. Hora: 7am PUNTO DE ENCUENTRO: Entrada Principal Parque la Florida Vía Engativá Pueblo, Cota.
Reseña: El parque regional Florida se ubica en el Km 4 de la vía Engativá - Cota. Con 267 hectárea es el más importante parque del noroccidente de Bogotá. Está rodeado por los humedales Jaboque y Florida, por lo que es un sitio estratégico para la observación de aves. Recientemente se habilitó el lago como Centro regional de observación de aves.
Caminata Parque ecológico montaña Entrenubes
PUNTO DE ENCUENTRO: Polideportivo de Molinos calle 48P SUR No. 4 30. Entra principal. Frente a la cuarta parada del alimentador de Molinos
FECHA: Domingo 14 DE ABRIL
HORA DE ENCUENTRO: 8:00 AM
El parque ecológico distrital de Montaña Entrenubes está ubicado al sur occidente de Bogotá entre los 2.700 y 3.105 msnm, en las localidades de Rafael Uribe Uribe, San Cristóbal y Usme Es una de las áreas protegidas de Bogotá con mayor extensión y vegetación nativa propia del bosque alto andino.
Caminata Parque Nacional Pico de Águila.
PUNTO DE ENCUENTRO: Cra 7 calle 36 frente al reloj del parque Nacional
FECHA: Domingo 21 de abril
HORA DE ENCUENTRO: 8:00 AM
Entre los cerros del Cable y del Águila se encuentra el boquerón que acoge el río Arzobispo y el Parque Nacional. El recorrido se realiza pasando por diferentes escenarios como el reloj de sol, la escuela de carabineros, el valle del silencio, piedra amarilla, pico del águila y bosques del cura. Un recorrido alternativo se realiza por la quebrada arzobispo hasta la primera cascada.
Caminata Parque mirador Los Nevados
PUNTO DE ENCUENTRO: Parque fundacional de Suba, frente a la iglesia.
FECHA: Domingo 28 de Abril
HORA: 8:00 AM
Reseña: El parque Mirador de los Nevados se encuentra ubicado en la localidad de Suba, al norte de Bogotá. Tiene una extensión de 6 hectáreas y es producto de un proceso de recuperación de una antigua cantera. El parque hace homenaje a la cosmogonía Muisca y marco con obeliscos los equinoccios y solsticios. Es una de las aulas ambientales del distrito operada por la secretaría de Ambiente. Desde allí, con condiciones especiales, se alcanza a divisar los nevados Ruiz, Santa Isabel y Tolima.
Contrario a lo que se podría pensar Bogotá es una ciudad rica en patrimonio natural, con paisajes y recursos que exigen esfuerzos de los ciudadanos para su preservación.
Horarios de la Montaña (Tomado de amigos de la montaña)
EAAB Quebrada la Vieja. El ingreso es de lunes a sábado de 5:00 a.m. a 9:00 a.m. Se debe salir de la montaña antes de las 10:00 a.m., hora en que la puerta se cierra definitivamente.
Quebrada las Delicias. Se puede caminar todos los días, incluyendo domingos y festivos. Como en esta cuenca se está desarrollando un proceso de recuperación ambiental, las visitas deben coordinarse con las vigías ambientales de la quebrada. Sofía López, cel. 312 5133537.
La Chorrera, el Chiflón, Bella Suiza y Peña Azul. Los Encantos de Choachi.
Que el salto de agua más alto de Colombia esté a 45 minutos de Bogotá es un suceso afortunado que pocos visitantes y ciudadanos de la capital saben aprovechar.
Con 590 metros de altura, el agua de la Chorrera recorre en su descenso un imponente cañón verde creado por los cerros Alto Grande y el Amarillo. Sin duda un alimento para el espíritu.
Al lugar se llega tras caminar por un vistoso sendero, empedrado en algunos tramos, cubierto con árboles llenos de musgo, helechos y bromelias, demarcado por monumentales rocas e interrumpido por riachuelos y caídas de agua. El recorrido está acompañado por el sonido del agua y la pertinaz niebla que aparece o se esfuma caprichosamente y condiciona la vista de la cascada en todo su esplendor.
Como anticipo a la Chorrera se encuentra la cascada El chifón, aunque de menor tamaño no deja de ser una imponente caída de agua. El Chifón se muestra siempre en su plenitud, a diferencia de la Chorrera, cuya imponencia puede quedar eclipsada por la niebla o la escasez del agua.
El Chiflón además se puede disfrutar con esmero. Los más intrépidos se arriesgan a tener un contacto directo con las frías aguas. Pero también es posible recorrerla aprovechando los diferentes senderos ecológico creados por la comunidad que conformó la reserva para preservar este paraíso. Tras el salto hay una pared vertical de roca escarpada que permite atravesar la cascada o practicar rapel. Sin igual es la experiencia del camino que permite ubicarse justo detrás de la cascada y presenciar de cerca la caída del agua.
En la reserva, o en las casas al lado del camino, es posible disfrutar de la gastronomía típica del municipio, de sus amasijos y productos lácteos. En este lugar la ruralidad aún es muy fuerte, la actividad agrícola y pecuaria es predominante, por lo que al lado del camino es posible hallar cultivos de papa y flores o variedad de animales domésticos.
La chorrera es un destino que conjuga el encanto de la ruralidad y la imponencia de la naturaleza.
Para mayor información de ubicación, servicios y tarifas puede consultar la página del Parque Aventura la Chorrera.
Bella Suiza y Peña Azul
Otro de los encantos de Choachí son sus paisajes de bosque de niebla, imponentes cerros con formaciones rocosas milenarias, caminos reales, aguas termales y sus páramos.
Al municipio de Choachí se llega por la vía que parte de la avenida los comuneros. Justamente en la calle 6, al occidente de la avenida Caracas, se encuentra la estación de la empresa Transoriente, donde parten buses para los municipios de Choachi, Fómeque y Ubaque.
Tras dejar atrás los barrios más alto de la ciudad, la carretera se interna en un bosque de grandes árboles. La vista es sin igual, pues permite una panorámica de la ciudad incrustada entre los cerros de Monserrate y Guadalupe, cuyos santuarios son perfectamente distinguibles. La vía continúa osada entre riscos y abismos para luego internarse en el páramo, cuya vegetación típica es apreciable desde la carretera.
Y es justamente el páramo el escenario de una de las caminatas clásicas en Choachi, que de Peña Azul conduce al páramo de Cruz Verde.
El recorrido empieza por un camino empedrado que conduce a Peña Azul, una imponente montaña rocosa, en cuya base se encuentra un bosque sacado de un cuento de hadas. Y es que el musgo en el piso y en los árboles, cuya copa impide ver el cielo, dan una atmósfera única al lugar. La presencia o ausencia de luz, consecuencia de la espesa vegetación o las condiciones climáticas, hacen que el escenario varíe entre un bosque de ensueño y uno de tinieblas.
Tras realizar el ascenso el contraste es evidente, pues de un tupido bosque se abre a la vista un valle de frailejones. Si hay niebla la sensación será sobrecogedora, si está despejado será posible admirar la imponencia de la meseta sobre el valle y la dimensión de la hazaña del acenso. En días despejados es posible ver el valle que acoge los municipios de Une, Fómeque, Cáqueza y Choachí.
El camino que recorre el páramo se encuentra adyacente al filo de la montaña, permitiendo contemplar el paisaje o advirtiendo las formaciones rocosas que toman formas humanas y que en el pasado inquietaron a nuestros ancestros.
Cuenta la tradición que la piedra del indio, como se le conoce a la formación saliente de la peña con evidentes facciones humanas, es en realidad una indígena que custodia y protege las poblaciones de Ubaque y Choachí.
El recorrido transcurre entre bosque de frailejones, pequeñas lagunas, el silencio y el variante clima de páramo.
Bien sea en la intimidad de los páramos, entre caminos ancestrales o entre el sonido del transcurrir del agua, Choachí es un escenario para la renovación del espíritu en el contacto con la naturaleza.
Más imágenes en Re-Korridos
El municipio de Subachoque se ubica a 45 kilómetros de la ciudad de Bogotá, en la provincia de sabana de occidente.
Es un municipio rico en paisajes e historias, que requiere ser nombrado cuando se relata la historia ancestral muisca, la historia de la colonización española, las guerras civiles en la era republicana, el desarrollo industrial de la sabana de Bogotá, e incluso, la historia de la aviación en Colombia. Y es que de cada periodo quedan notables vestigios. El mismo nombre del municipio, Subachoque, es un vocablo muisca que significa “Frente de Trabajo”
Igualmente quedan vestigios de los asentamientos españoles promovidos por la Real Audiencia, que obligó el desplazamiento de las comunidades indígenas a los municipios vecinos. Se conserva también el camino real de el Tablazo, que atraviesa indómitos paisajes de páramo e imponentes montañas.
Justamente los escenarios naturales son uno de los mayores atractivos del municipio. Entre ellos el cerro y páramo el Carrasposo, la laguna Encantada, cerro y páramo de la Soldadezca, los pantanos de Arce y el cerro el Tablazo, llamado también “el balcón de Colombia” por su sin igual vista.
Además de la vista panorámica sobre la provincia del Gualivá, la escarpada cuchilla del cerro el Tablazo merece una mención en la historia de la aviación civil en Colombia, no en vano se le conoce como el “cementerio de aviones”. Uno de los mayores siniestros aéreos ocurrió en 1947, en el que murieron 53 pasajeros de un avión de Avianca. Se dice que para la fecha se le consideró uno de los más trágicos accidentes de la aviación. Otros accidentes de avionetas, menores aunque igualmente fatales, ocurrieron en 1946, 1947, 1968 y 1972.
Además de accidentes aéreos estos paisajes fueron testigos de confrontaciones, como la batalla de Subachoque, que enfrento a Tomas Cipriano de Mosquera y Mariano Ospina Rodríguez, en cabeza de el general Joaquín París, en 1861.
Cerca al Tablazo se encuentra el Pantano de Arce un complemento perfecto al imponente paisaje. Se trata de un embalse construido para el abastecimiento de agua en el municipio.
En los diferentes cerros es posible encontrar imponentes páramos con sus característicos frailejones (Espeletia grandiflora), variedad de formaciones rocosas y cuevas. Es oportuno hacer un llamado a las autoridades y comunidad para proteger este patrimonio ambiental, salvaguardarlo de la minería que devora la sabana de Bogotá y proteger los páramos del avance de los cultivos de papa.
Aves de Subachoque
Es también un excelente escenario para la observación de aves. En la caminata con el grupo Re-Korridos del 10 de marzo de 2013 fue posible ver ejemplares de rey del bosque (Pheucticus aureoventris), viudita de rio (Sayornis nigricans), reinita gorjinaranja (Dendroica fusca) migratoria del norte, clarinero (Anisognathus igniventris), águila de Páramo (Geranoaetus melanoleucus) y colibrí cometa colinegro (Lesbia victoriae)
Patrimonio industrial
En cuanto a patrimonio industrial la inspección de la Pradera ofrece un interesante ejemplo. A mediados del siglo XX se estableció la ferrería de la Pradera dando lugar al asentamiento urbano de igual nombre. La fundación de la empresa siderúrgica estuvo a cargo de los hermanos Julio y Pablo Barriga Villa y Alejandro Arango. Esta empresa produjo por primera vez en Colombia rieles y acero estructural, según reza un placa en uno de los hornos. En 1990 se consolida el Museo de la Ferrería de La Pradera. El visitante encuentra allí el emplazamiento de las antiguas instalaciones del alto horno, chimeneas, túneles de conducción del aire, hornos de coke y varias de las antiguas casas donde habitaban los empresarios de la ferrería. Además de museo el lugar es un parque abierto al público, un afortunado hecho para el patrimonio industrial colombiano, uno de los más vulnerables.
Caminar por Subachoque
El acerbo de historias y riqueza natural hace de Subachoque un destino predilecto por los grupos de caminantes, que se aventuran a conocer los escenarios de páramo, bosque alto andino, bosque de niebla, cuerpos de agua y demás atractivos que vale la pena recorrer. Para hacerlo varios grupos de caminantes suelen programar actividades. Algunos de ellos son pagos como los ofrecidos por grupos como Fundación Senderos y Memoria, Salsipuedes y Caminantes del Retorno que incluyen seguro, transporte y refrigerio. Otra opción son los recorridos gratuitos como los de Re-Korridos, los patialegres o los patibravas, donde los caminantes van bajo su propia responsabilidad y asumen el transporte. En todo caso los diferentes caminos de Subachoque, el Tablazo o el Carrasposo, son destinos obligatorios para descubrir los paisajes de la Sabana de Bogotá y Cundinamarca.
